viernes, 31 de agosto de 2012

Maspaké

   Llevan ya unos cuantos bolos a sus espaldas, y por una cosa o por otra, todavía no había tenido la oportunidad de verlos en directo. De ambos, Naiara y Javier Ruz, tenía de sobra referencias bien fuera de su paso por JaTaJa, fusionando el flamenco con el rock, la música árabe o el hip hop, cómo del buen hacer de Naiara en el segundo trabajo de El Portal de Jade, en su faceta más metalera.
Maspaké, el nombre del proyecto en el ahora unen fuerzas, y a decir verdad no necesitan nada más para hacerlo mejor. Javier, un monstruo a las seis cuerdas y Naiara lo mismo lo acompaña a la guitarra, se arranca a bailar, o se marca unos temas a la voz, sin dejar indiferente a nadie.
Con que poquito, dos guitarras y la voz, son capaces de decir tanto.
El concierto que ofrecieron en la Ciudadela el pasado jueves dentro del ciclo "Sabiqueando", sin ser el flamenco lo que más me motive, pura delicatessen. De esas veces en las que el arte es arte, dando igual cómo se llame.
Esperemos que la actividad musical de ambos por separado, no nos prive de verlos funcionando cómo dúo por una buena temporada.
Altamente recomendable.

martes, 7 de agosto de 2012

Barricada en Benifairó

   Hace un par de semanas me embarcaba con Barricada en la aventura que supuso salir de bolo hacia tierras valencianas, y digo aventura por las trece horas que nos costó cubrir el trayecto desde Artika a Benifairó. Una avería en la furgoneta nos hizo tirarnos todo el día de aquí para allá, recorriendo el trayecto por etapas, y haciendo lo imposible por cubrir el viaje, llegar con el tiempo justo para cambiarse de ropa y subir al escenario.
Cómo nos decía Jokin, allí tirados en la cuneta, los hombres se forjan en la adversidad, así que al menos volvimos a casa hechos un poco más hombres, ya que tiempo y adversidades tuvimos de sobra para ello. En las situaciones difíciles es donde se ve de que pasta están hechas las personas y cómo tirando del carro entre unos y otros, se consigue que al final todo llegue a buen puerto.
En definitiva, otro conciertazo al que pude asistir, otra marca en la culata, con el añadido de un viaje en la mejor de las compañías, y en el que lejos de acusar el cansancio acumulado, los Barri salieron a regalarnos lo que mejor saben hacer, una gran noche de rock and roll.
Gracias una vez más a Rakel Talens por abrirme las puertas de su casa y ejercer de taxista (se está convirtiendo en una costumbre cada vez que me acerco a Valencia), eres más grande que la luz del día.