miércoles, 22 de mayo de 2013

Alfredo, Juncal, y Noah.

   El mes pasado tuve la oportunidad de colarme en casa de Juncal y Alfredo con la cámara, con la intención de hacer unos retratos a tres generaciones de Piedrafita. No podíamos pasar por alto hacer también una foto de los recién estrenados abuelos con su nieto Noah, y resultó ser una de las imágenes que más me gustó de la sesión. Un buen retrato no consiste en un alarde técnico (aunque también pueda ser necesario), sino en reflejar la personalidad del retratado. Lo llamo "robar el alma" cuando el fótografo lo consigue, pero en este caso, lo que sentí es que me la entregaron.
Si miras en su interior, son tal cual se muestran aquí.

6 comentarios:

  1. Si a Annie Leibovitz le conceden el premio Príncipe de Asturias de Comunicación.... tú pronto el Príncipe de Viana de la Cultura.

    Magníficos retratos, llenos de ALMA.

    Un saludo

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  2. Joé, menudo piropo, se me suben los colores. Me alegra que te gusten las fotos y agradezco que dediques tu preciado tiempo a ojear este humilde blog.
    Saudos Jaime.

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  3. Gracias Ana, los conoces y sabes cómo son, creo que aquí se refleja perfectamente.
    Saludos.

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